Para este libro de firmas, aunque era para una boda, los clientes no querían nada recargado sino bastante natural.

Usé TST blanco con un ligero brillo y en el lomo puse tela ligeramente rústica.
Para las guardas usé un papel hecho a mano con pétalos de flores incrustados, para conseguir ese «contacto con la naturaleza».
Los nombres y la fecha del enlace los escribí a mano con tinta y pluma sobre una cartulina marmoleada de 300 g. envejecida en los bordes.

¡Una delicia realizar este libro!