Este encargo fue muy especial. Los mejores amigos de mi cliente se casaban y él quería hacer algo muy personal como regalo de boda. Así que recopiló las fotografías de sus años de amistad: sus viajes juntos, los conciertos, las comidas, las fiestas… y me las trajo para encuadernar.

Escogió los colores y cómo quería la portada, y me puse manos a la obra. Realmente fue un regalo hecho con mucho cariño y según me dijo el cliente… ¡les encantó!